El “Puente de Beringia” se tambalea

Las últimas investigaciones parecen demostrar que la llegada de los primeros homínidos al continente americano se produjo a través de otra ruta y en fechas muy anteriores. Toda una revolución respecto al paradigma de las últimas décadas.


 

A lo largo de buena parte del siglo veinte se ha estudiado la colonización humana de América como un proceso relativamente reciente (hace unos 13.500 años) que fue posible gracias a la última glaciación, conocida como Würm o Wisconsin (110.000-10.000 BP).

Durante la formación de las masas de hielo de este periodo se abrió la posibilidad de pasar de Asia a América a través del Estrecho de Bering, un paso marítimo entre Beringia y Alaska caracterizado por su escasa profundidad, unos 30-50 metros.

Se sabe que, con haber descendido el nivel del mar hasta esos 50 metros, se habría originado un paso intercontinental de casi 100 km de longitud. Si esta emersión de tierra hubiera alcanzado hasta los 100 metros, unos 1000 km de llanura habrían aparecido.

Este “puente” habría aparecido desde al menos hace 72.000 años aproximadamente. Las últimas oportunidades de atravesar los continentes por tierra firme habrían sido en 20.000 BP, 14.000 BP y 11.000 B.P. El Puente de Beringia se cerró en 10.000 BP, hasta la fecha. En la penúltima apertura se habría producido el ingreso de los primeros seres humanos a América, denominados como “El pueblo Clovis”.

Sin embargo, las últimas evidencias arqueológicas sugieren que la presencia humana en el continente americano pudo ser bastante anterior. A diferencia del proceso de ingreso en América experimentado por los Clovis, a través de corredores interiores jalonados por enormes masas de hielos, los denominados como pre-Clovis pudieron haber accedido miles de años antes gracias a “puentes secundarios” intercontinentales, muchos de ellos archipiélagos, aparecidos tanto al norte como al sur del Pacífico.

La llegada de estos primeros humanos se habría producido por las costas americanas en embarcaciones rudimentarias y el hábitat donde habrían prosperado sería fundamentalmente las playas y zonas cercanas al mar. Así, la emersión de las aguas tras el fin del periodo glaciar haría bastante difícil hallar evidencias directas, ya que estos vestigios actualmente estarían sumergidos a bastante profundidad. Es bastante parecido a lo ocurrido con el territorio conocido como “Doggerland”

Es una noticia apasionante que pone de relieve la viveza de una materia como la arqueología. Cuando dábamos por sentado un relato apasionante sobre una llegada oportunista y épica a América, aparece una historia más emocionante todavía. ¿Barcos de más de 15.000 años?. Quién sabe. Algún día la tierra, o en este caso el mar, nos deparará nuevas sorpresas sobre esta gran pregunta.

Para saber más:

https://phys.org/news/2017-11-anthropologist-group-humans-americas-kelp.html

https://phys.org/news/2007-02-evidence-clovis-people-populate.html